Aunque la vida me encuentra a unos jóvenes 64 años, continúa mi viaje de autodescubrimiento, crecimiento personal y el despliegue constante de mi potencial en el Jiu-Jitsu Brasileño (BJJ) y sus maravillosos beneficios. Uno de los beneficios más importantes de entrenar BJJ es disminuir marcadamente ciertos efectos del envejecimiento, como lo es la pérdida de movilidad y flexibilidad, todo ello mientras trabajo con firmeza para superar mis dudas e inseguridades, tanto dentro como fuera del tatami.
Antes de unirme al Brazilian Jiu Jitsu Puerto Rico Academy hace un año, creía saberlo todo sobre cómo alcanzar un buen nivel de forma física y conocía todos los beneficios para la salud física, fisiológica y mental. Sin embargo, padezco osteoartritis en rodillas y hombros, lo que pensaba que limitaba hasta dónde podía progresar. Me llevé una sorpresa, y además muy agradable. Desde que me uní a la Academia, he mejorado notablemente mi salud en general, mi autoconfianza, mi "wellness" y "mindfulness", alcanzando niveles de flexibilidad, fuerza y enfoque mental que nunca antes había experimentado. Todo esto mientras me divierto entrenando de forma segura y mientras disfruto de nuevas amistades, de la buena energía, camaradería y de la actitud positiva de todos. Todo ello bajo el liderazgo, experiencia, dedicación, la atención personalizada y la tutela que el profesor Carlos Reyes brinda a mí y a todos sus alumnos.
Agradezco enormemente a la gran gente de la Brazilian Jiu Jitsu Puerto Rico Academy, así como a todos sus alumnos e instructores, por ayudarme a eliminar de mi mente tantas creencias limitantes que me atormentaban e impedían alcanzar mi mejor estado físico.
Profesor Reyes, valoro muchísimo el conocimiento que comparte con todos nosotros, la forma en que dirige su escuela y lo impecable que siempre está (soy un maniático de la limpieza, jaja), así como su dedicación a la academia y a nosotros. Estaré eternamente agradecido por aquel día decisivo en el que decidí tomar esa clase gratuita que cambió mi vida para mejor.




